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Cuánto vale bitcoin y hacia dónde va: precio, ciclos y predicciones

por Omar Lópezpublicado el

Vamos con la duda que más se repite, y no tiene nada de tonta: bitcoin, cuando salió, costaba cero dólares. Cero, y no es una manera de hablar. No tenía valor, era como una moneda de internet que andaba por ahí y nadie la quería, así que nadie daba nada por ella. Eso ya te cuenta lo esencial del tema: el precio no salía de dentro del invento, salía de la gente.

Gráfico de la evolución del precio de bitcoin desde 2009, con subidas y caídas pronunciadas

Precio inicial e historia temprana

Vamos con la duda que más se repite, y no tiene nada de tonta: bitcoin, cuando salió, costaba cero dólares. Cero, y no es una manera de hablar. No tenía valor, era como una moneda de internet que andaba por ahí y nadie la quería, así que nadie daba nada por ella. Eso ya te cuenta lo esencial del tema: el precio no salía de dentro del invento, salía de la gente.

¿Y por qué cero? Pues porque al principio había muy poquita gente que supiera lo que era aquello. Nadie sabía qué hacer con él ni para qué servía, y lo que nadie sabe usar no vale nada. Desde el 2009, que es cuando se lanzó, lo que ha hecho es ir creciendo porque la gente lo usa y lo valora: le ha encontrado el valor y la utilidad. Y ojo con esto, porque es la regla de todo el tema: si vale lo que vale, es porque hay alguien dispuesto a pagar eso por uno.

Así que cuando oigas a alguien decir cuánto valía en 2008, desconfía: en ese año se acaba de gestar lo necesario para sacarlo a la luz, pero no tenía un valor definido. El valor aparece en los dos años siguientes, y durante ese tiempo lo único que había eran intercambios entre fans de la criptografía. Aquí conviven dos versiones y merece la pena que las conozcas las dos: la de que el precio era simplemente cero porque nadie pagaba nada, y la de que el primer precio se lo asignó New Liberty Standard el 05 de octubre de 2009 en .008 USD por bitcoin. Ese número no salía de un mercado, salía de una cuenta: lo que costaba la electricidad de minar uno.

Los dos hitos que marcan el salto de aquello a un precio de verdad son fáciles de recordar. En mayo del 2010, el desarrollador húngaro Laszlo Hanyecz hizo la primera transacción: cambió 2 pizzas por 10,000 BTC. Y en febrero del 2011 bitcoin llega a la paridad con el dólar, o sea que ya valía uno lo mismo que un billete. Si quieres el recorrido completo, año por año, con máximos, hostiones y recuperaciones, lo tienes desmenuzado en «Cuanto costaba un bitcoin en el 2008», y aquí no lo repito.

Máximos, mínimos y ciclos

Siempre hay mucha controversia con la subida meteórica de bitcoin y con la bajada meteórica de bitcoin, y la explicación es de primero de mercado: se basa en oferta y demanda. Pero es una oferta y demanda muy salvaje, porque está basada en las personas: aquí no hay ninguna regulación del precio ni nadie diciendo cuánto vale bitcoin. Y las personas somos muy irracionales. Cuando el precio sube, todo el mundo te dice que se va a ir a un millón de dólares; cuando baja, todo el mundo te dice que bitcoin no vale nada. Por eso los movimientos son tan exagerados.

Con la gente que te enseña gráficos y te dice por dónde va el ciclo hay dos opciones, y no hay una tercera: o saben mucho, mucho, mucho, están muy puestos y se pasan ocho horas al día haciendo trading, mirando líneas y analizando todo el mercado, o no tienen ni idea de lo que están diciendo. Y aun así es dificilísimo, sobre todo porque el precio está muy manipulado. Todo el mercado en sí está manipulado, pero el de bitcoin todavía más. Así que sí, la gente analiza el precio y lo que quieras, pero saber lo que va a hacer es otra cosa.

Entonces, ¿qué es lo que se hace de verdad? Analizar un poco los datos, ver por dónde está el precio, qué puede hacer, si estamos en mínimos o en máximos, e ir calculando todo eso. Es un ejercicio legítimo, no es magia negra. Lo que pasa es que es muy difícil acertar, y eso hay que decirlo antes de ponerse a dibujar líneas. Mirar atrás sirve para tener referencias, no para tener certezas.

Y las referencias que deja la historia son bastante descaradas: el patrón es techo, hostia del cincuenta por ciento o más, y a esperar. En julio de 2011 tocó un máximo de 31 USD y en diciembre de ese mismo año valía tan solo 2 USD. En 2013 pasó lo mismo por arriba: cerró el año a la baja hasta los 600 USD, otro 50 % desde su último máximo histórico. Después, en noviembre de 2021 llegó a casi 70000, quedándose en los 69000, y noviembre del 2022 marcó su nivel más bajo, poco más de 15000. Sube más de lo que nadie espera y baja más de lo que nadie aguanta.

Aquí te aviso de algo, porque forma parte del tema: ni siquiera el máximo de 2021 se cuenta igual en todos los sitios. Una versión lo pone en noviembre de ese año, en los 69000, y otra habla de un máximo histórico de casi $65,000 alcanzado en abril de 2021. Del recorrido de aquel año sí hay constancia de que empezó en los 33000 y que dos meses después, en marzo, se quedó en los 58763. Te lo cuento para que sepas que las cifras que circulan bailan según quién las escriba, y que conviene mirar más de una fuente antes de dar un número por sagrado.

Si hay algo parecido a un reloj en todo esto, es el halving, que pasa cada 4 años porque está en el diseño de bitcoin, y que curiosamente siempre ha sido el arranque de un ciclo alcista con subidas importantes. El mecanismo no tiene misterio y por eso es lo único que no caduca: cuando la recompensa de los mineros se parte por la mitad, les toca vender menos bitcoin para pagar sus gastos operativos. Menos moneda nueva saliendo al mercado y la misma demanda o más es la receta de siempre. De hecho, en los años posteriores a los halvings anteriores el precio ha subido de forma significativa. Eso es lo más cercano a un mapa del ciclo que vas a tener, y aun así no te dice el día ni el número.

Tesis y predicciones

A ver, empecemos por lo obvio: tanto Michael Saylor como Adam Back son fans de bitcoin, y claro que dicen que se va a ir a un millón de dólares, a dos, a diez o a lo que sea. Eso no los convierte en mentirosos, pero sí te dice desde dónde hablan. La pregunta útil no es si el número es bonito, sino qué se juegan ellos si el número no llega. Y ahí sí hay diferencias que puedes valorar tú mismo.

En el caso de Adam Back, evidentemente lo pensará de verdad, porque su empresa se basa en bitcoin: si bitcoin no funciona, su empresa no funciona. Estamos hablando de alguien que pone el skin in the game, la piel en el asador, y que es consecuente, porque todo su negocio está montado sobre eso. Y no es un opinador cualquiera llegado de fuera: es la mente detrás de Hashcash, un sistema que se usa en el proceso de minería de bitcoin, y su trabajo está citado en el famoso libro blanco. Eso no garantiza que acierte con el precio, pero explica por qué se le escucha.

Si te quieres meter en el detalle de cada tesis, aquí las tienes desarrolladas y no hace falta que las resuma. Los razonamientos de Saylor sobre el halving, los ETF y el desbalance entre oferta y demanda están en «Predicción de bitcoin para el 2024 por Michael Saylor», y su lectura del mercado, con los mineros como vendedores permanentes, en «La perspectiva sobre bitcoin de Michael Saylor». La predicción concreta de Adam Back, con el número que soltó y en qué se apoyaba, está en «El Futuro de bitcoin: Predicción precio bitcoin». Léelas como lo que son: la tesis de alguien, no un dato del mundo.

Y ahora la parte incómoda. En los círculos financieros las predicciones a menudo no se toman en serio, y por un motivo muy simple: nadie sabe qué va a pasar en el futuro. La gente analiza el precio y todo lo que quieras, pero saber lo que va a hacer es muy difícil. Cuidado también con estas afirmaciones tan rotundas, porque hay quien las sigue sin pararse a analizar nada: no hagas eso, infórmate muy bien y que nadie te diga qué hacer con tu dinero. Un número a años vista te sirve para entender el razonamiento de quien lo dice; para nada más.

Efecto de las noticias

El caso de manual es China. Que un país prohíba bitcoin funcionaba antes, y funcionaba muchísimo con China: sacaba la prohibición y el precio bajaba. Ojo, que aquí las cifras tampoco cuadran del todo: una versión habla de una caída del 20% y otra, contando lo de 2017, la sitúa en un 10-15%. Lo que sí está claro es la parte del ridículo acumulado: China lo ha prohibido más de 15 veces en los últimos años, es como la navidad, todos los años llega. Y no puedes prohibir algo quince veces y esperar que deje de funcionar a la decimosexta.

En 2017 se juntaron dos noticias muy seguidas y salió el cóctel perfecto del pánico: la prohibición china y, casi a la vez, James Dimon de JP Morgan diciendo que bitcoin era una estafa y que solo los estúpidos lo comprarían. La gente vendió como loca y el precio se fue de 4000 $ a 2800 $ o así en un par de días. Se sabe que JP Morgan compró bastantes bitcoin justo ahí, en los 2800 $. Y después de esa bajada, el precio arrancó hacia arriba hasta su máximo de 19000 $. Esa es la película completa: el susto duró días, la tendencia siguió su camino.

Para separar el susto de lo importante hay una prueba que casi nunca falla: pregúntate si la noticia cambia cómo funciona bitcoin o solo cambia el ánimo de quien lo tiene. La prohibición de la minería en China es el ejemplo perfecto: los mineros que estaban allí cogieron sus ASIC y se largaron a otro país. La potencia de la red bajó unos meses por la mudanza y luego volvió a los mismos niveles de antes de la prohibición. O sea que lo único que se consiguió fue que los mineros cambiaran de país, nada más, entre otras cosas porque la minería no necesita un sitio fijo: solo necesita energía barata.

Con las quiebras y los hackeos, la misma prueba. Lo que se rompe casi siempre no es bitcoin, sino programas y aplicaciones que se han construido alrededor de bitcoin, y eso deja el protocolo exactamente igual que estaba. Eso no quiere decir que no duela en el precio: en 2014, el cierre de MT Gox, una de las primeras casas de cambio, se llevó por delante alrededor de un 50 % después de que el año hubiera empezado volviendo a los 1000 USD. La diferencia es que ahí se hundió una empresa, no la red. Y es la red la que decide el largo plazo.

Resumiendo el criterio, que es lo que te vas a llevar de aquí: no te dejes influenciar por este tipo de noticias, porque a bitcoin le dan exactamente igual y va a seguir haciendo lo mismo que hace desde el 2009. Lo único que pueden tocar es el precio a corto plazo, y para eso ya sabes que sube y baja de forma salvaje porque detrás hay personas irracionales. Si entiendes cómo funciona, el marco es el largo plazo y el titular de hoy no cambia nada. No dejes que el ruido te aleje de tu objetivo.

Si quieres seguir por aquí

Tengo una guía donde explico esto con calma, paso a paso. Te la mando al correo y ya está.

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